Primera División

El antecedente del arquero de Círculo Deportivo de Nicanor Otamendi: atajar los 4 penales de una tanda

Pedro Fernández se vistió de héroe absoluto para salvar a su equipo del descenso ante Sol de Mayo.

Por Silvio Maverino ·

26 de septiembre de 2026

Las tandas de penales tienen esa mística capaz de elevar a un arquero a la categoría de leyenda o de sepultarlo en la desesperación absoluta. Lo que ocurrió este mediodía en la cancha de Villa Mitre dejó en evidencia las dos caras de esa moneda: mientras Pedro Fernández se vistió de héroe absoluto para salvar a Círculo Deportivo de Nicanor Otamendi, el arco enfrente reflejó el calvario de Sol de Mayo, que terminó sufriendo un descenso durísimo al Torneo Regional del Federal A tras caer por 2 a 0 en los penales, luego de igualar 1 a 1 en el tiempo regular y el alargue.

Para el conjunto de Viedma, la tarde se transformó en una pesadilla desde los doce pasos. Pese a haber batallado durante 120 minutos —con el empate transitorio de Héctor Morales que ilusionaba con la permanencia—, la definición posterior fue un callejón sin salida. La impotencia ofensiva en la ejecución no hizo más que potenciar la figura del 1 rival, dejando a los rionegrinos con las manos vacías y sellando una pérdida de categoría que duele en lo hondo.

La tarde de Moriconi

Atajar la totalidad de los remates en una tanda no es moneda corriente y, de hecho, remite directamente a una de las páginas más insólitas y recordadas del fútbol argentino.

Para encontrar el origen de estos hitos en la máxima categoría, es necesario remontarse al 7 de junio de 1989. Aquella jornada marcó un precedente fundacional cuando Gustavo Adolfo Moriconi, custodiando el arco de Gimnasia y Esgrima La Plata, protagonizó una actuación sin paralelos al detener los cuatro remates ejecutados por Estudiantes en el clásico platense.

El derbi, correspondiente al Campeonato 1988-1989, había concluido con una igualdad 1-1, lo que derivó en una definición desde los doce pasos para otorgar un punto adicional, tal como dictaba el reglamento de esa temporada. En dicha instancia, Moriconi se erigió como una figura inexpugnable al desviar de forma sucesiva los disparos de Mariano Dalla Libera, Carlos Ponce, Máximo Nardoni y Roberto Trotta.

Aquel desempeño quedó grabado como el gran antecedente de un guardameta logrando cuatro atajadas en una misma serie dentro del fútbol nacional, una marca histórica que el paso de los años agiganta y que este fin de semana volvió a tener su eco dramático en el sur de la provincia de Buenos Aires.

FOTO DE PORTDA: www.lanueva.com