La última vez de Gallardo en La Bombonera: línea de tres, su "tic", el gol de Lanzini y más
El Muñeco volverá a dirigir este domingo un Superclásico como visitante: ganó 3, empató 6 y perdió 3.

MARCELO GALLARDO regresará este domingo a La Bombonera con su continuidad confirmada, pero ante un Superclásico que marcará el futuro inmediato de su ciclo. Después de todo, un Boca - River "siempre deja secuelas", tal como afirmó el Muñeco en septiembre del año pasado.
En aquella oportunidad, el entrenador se presentaba en Brandsen 805 después de más de dos años y se retiraría victorioso. En un encuentro que tuvo todos los condimentos, el conjunto de Núñez se impuso 1-0 con gol de Manuel Lanzini a los 20 minutos del primer tiempo.
La presencia de Gallardo nuevamente en La Boca no pasó inadvertida y su ingreso no hizo más que caldear los ánimos: en un polémico gesto, se tapó la nariz al momento de entrar a la cancha tal como lo había hecho en la Copa Sudamericana 2024 y como lo inmortalizó Ángel Labruna tiempo atrás. "Tengo un tic, tengo un tic", se excusó el Muñeco luego.
El Millonario formó con Armani; Bustos, Gattoni, González Pirez, Paulo Díaz, Enzo Díaz; Fonseca, Simón, Lanzini; Colidio y Bareiro. Una alineación que generó críticas debido a la cantidad de defensores y por la que Gallardo se plantó.
"Te voy a corregir: fue línea de tres, hay que fijarse desde dónde comenzaban los laterales. Fue para emparejar a Boca, creo que bloqueamos su juego y estuvimos muy bien plantados", sostuvo el técnico.
Armani contó con un notable corte cuando Zeballos, de los más destacados en la actualidad de Boca, se iba mano a mano y en el final el VAR ahogaría el agónico festejo del local.
Milton Giménez convirtió y desató el delirio de La Bombonera, aunque el éxtasis duró poco. El VAR invitó a Nicolás Ramírez a ver la jugada por una mano del delantero antes de convertir y el árbitro principal anuló el gol.
Tras el cierre del encuentro, Sergio Romero discutió con algunos hinchas de Boca que insultaban al equipo cuando se retiraban por el túnel a los vestuarios. "Se me fue la cabeza con un plateista y fue la sentencia para mí en el club", reflexionó Chiquito un año después y ya con el buzo de Argentinos Juniors.




































