Fútbol de ascenso

Nicolás Lamolina: “Hice un gran esfuerzo para que no me muestren el celular”

El juez del polémico empate entre All Boys y Godoy Cruz brindó su versión sobre la marcha atrás en el penal, justificó la demora de 23 minutos y desmintió haber revisado la acción mediante un teléfono en pleno campo de juego.

Por Redacción EG ·

12 de octubre de 2026

El escandaloso desenlace del duelo entre All Boys y Godoy Cruz por la Primera Nacional, que concluyó a los 77 minutos del segundo tiempo tras una interrupción interminable, sumó un testimonio determinante para esclarecer lo acontecido. Luego de haber sancionado una pena máxima sobre el cierre por una falta de Iván Zafarana que finalmente retrotrajo a tiro libre, Nicolás Lamolina dio la cara para explicar cómo se gestó la rectificación de su fallo.

Lejos del dramatismo que se respiraba en las tribunas del Islas Malvinas y de las suspicacias que coparon las redes sociales, el árbitro aseguró en dialogo con TyC Sports que la delegación mendocina comprendió el cambio de fallo que demoró casi media hora las acciones en el cierre de la Primera Nacional.

Según reveló el propio referí, “los jugadores y el cuerpo técnico de Godoy Cruz fueron empáticos con la decisión”, para luego ratificar que “creyeron que la decisión fue correcta”, cerrando filas sobre la legitimidad del tiro libre final. En esa misma sintonía de tranquilidad, el juez remarcó que “el post partido se desarrolló con normalidad”, contrastando con el clima bélico que había condicionado el arranque del cotejo por incidentes en los accesos.

Sin embargo, para llegar a esa resolución reglamentaria se debió atravesar un descalabro absoluto sobre los 43 minutos del complemento, cuando Iván Zafarana derribó a su rival y provocó la sanción de una pena máxima que desató la furia de All Boys. Frente a ese escenario caótico, Lamolina reconstruyó paso a paso la rectificación de la falta y aclaró cómo operó la comunicación interna de la terna para corregir el cobro.

En primer lugar, admitió: “Para mí Zafarana se arroja con uso de fuerza excesiva y la sanción fue sobre la línea y era penal”. No obstante, de inmediato intervino su colaborador en la banda: “En ese momento el asistente Agustín Méndez me menciona que desde su visión era muy al límite y no le convencía la situación de penal”. A partir de esa señal, la tensión desbordó el campo de juego: “En el momento que me acerco a hablar con el línea se desmadró todo con el ingreso al campo de gente que no tenía que ingresar”. Por lo tanto, el réferi debió esquivar la insólita maniobra del zaguero local, quien intentaba exhibirle una repetición en un teléfono móvil: “Hice un gran esfuerzo para que no me muestren la imagen porque sabía que si aparecía un plano mirando el celular todos iban a pensar que mi decisión iba a ser modificada por esa situación”. De este modo, concluyó justificando el veredicto definitivo: “Yo lo único que quería era hablar con mi asistente, que me iba a mencionar que era afuera del área. Su perspectiva era mucho mejor que la mía”.

Por último, el árbitro principal dejó en claro que el tumulto que estiró el partido hasta los 77 minutos no quedará impune en los escritorios de la Asociación del Fútbol Argentino. El ingreso intempestivo de personas ajenas al espectáculo será derivado a la Justicia deportiva, luego de que las autoridades policiales tomaran cartas en el asunto dentro del mismo terreno de juego. Con severidad, Lamolina concluyó que “en ese momento ingresó una persona que tuvimos que identificar con la policía, que tenemos los datos y que será informado al Tribunal de Disciplina”, dejando constancia en las planillas oficiales de los desmanes que empañaron el espectáculo en Floresta.