La estremecedora reacción de José Luis Clerc al evocar a Guillermo Vilas
Los atravesó una mala relación cuando fueron compañeros en la Copa Davis y más de cuarenta años después, Batata tuvo una emotiva reflexión.

JOSÉ LUIS CLERC es uno de los grandes próceres del tenis argentino. Llegó a ser número 4 del mundo y ganó 25 títulos, el segundo más exitoso detrás de Guillermo Vilas, el ídolo total con el que jugó en pareja la Copa Davis y con quien protagonizó una tirante relación que perjudicó las chances albicelestes de ganar la Ensaladera en los tempranos años '80.
Al ser consultado sobre su vínculo con Vilas, Batata evocó que "somos personas muy diferentes y esto era una competencia tremenda. Éramos el 4 y el 5 del mundo en un deporte muy egoísta e individualista. Había muchos nervios y tensión. Pero lo extraño a horrores al loco", se sinceró.
"¡No sabés lo que lo extraño!", agregó en una entrevista con ESPN y no pudo contener las lágrimas. "Le diría que lo quiero, que lo extraño, que me disculpe si alguna vez le falté el respeto. Fueron muchas veces, pero una muy en serio. Le diría: fuiste un ídolo, un genio... gracias por todo lo que hiciste por mi país, porque si lo hiciste por mi país, lo hiciste también por mí".
Clerc agregó que "si Vilas fue el padre del tenis argentino, yo soy el hijo. Toda mi carrera la hice con él, al lado de Vilas. Lo conocí a los 15 años en el Tenis Club Argentino. Venía de ganar el Masters y nos dijeron: 'chicos, mañana viene a entrenar Vilas con ustedes'. Me pedían los demás que arrancara yo. Lo cagué a pelotazos de una manera... Agarró el bolso y se fue sin decir nada".
"De a poquito -continuó- empezamos a tener pequeñas charlas, he ido a su departamento en Olivos antes de la Copa Davis. Él me pegó muchas palizas cuando yo arranqué como profesional. Me tiraba una pelota alta profunda al revés que yo no podía solucionar. Hasta que un día dije: 'lo tengo'. Me estaba pegando una paliza en Madrid y a partir de una pelota hubo un click y el partido cambió: le gané".
Sin embargo, confesó que "yo le quería ganar al 1, al 2, al 3, al 4... nunca competí contra nadie por el nombre y apellido, y menos con Guillermo Vilas, al que no le llego ni a los talones".
LA FINAL DE LA DAVIS EN EL '81
Clerc y Vilas llevaron a la Argentina a su primera final de Copa Davis. Fue en 1981, contra Estados Unidos, en Cincinnati, y Batata reconoció que "la perdimos por tontos, por una mala elección. El capitán, Carlos Junquet, no supo manejar la presión de quién sacaba. En el doble es quién saca mejor, punto. Sacó Guillermo, lo digo con mucho respeto y dolor, porque también podíamos perder si sacaba yo, y jugábamos contra John McEnroe y Peter Flemming, los número 1 del mundo, era todo a favor de ellos. Yo lo he hablado con Junquet y se lo he dicho, no me gusta dejar cosas en el tintero, y esto me dolió".







































