Deporte motor

Los dos Abu Dhabi de Colapinto: de la incertidumbre a la ilusión por su futuro en la Fórmula 1

El contraste del piloto argentino entre su fin de temporada en 2024 con Williams al cierre de año con Alpine en 2025.

Por Constanza Vanzini ·

07 de diciembre de 2025

UN AÑO puede cambiarlo todo. Para Franco Colapinto,el cierre de la temporada en Abu Dhabi con Alpine dejó sensaciones diferentes a la despedida con Williams en 2024, cuando el futuro se le escurría entre las manos y la Fórmula 1 parecía más una esperanza que una garantía. Hoy, el piloto argentino transita un final de campeonato distinto: con un asiento asegurado, la certeza de una pretemporada completa y cierta tranquilidad de saber que su proyecto en la categoría continuará. 

2024: el adiós a la ilusión y la incertidumbre

La definición del campeonato pasado lo encontró al argentino en Yas Marina entre entrevistas, rumores y silencios. Colapinto había debutado ese año en mitad de temporada que marcó el regreso de un piloto argentino a la Fórmula 1 después de décadas y si bien logró buenas actuaciones en un principio, después los errores por inexperiencia, varios choques y la confirmación de Carlos Sainz como piloto titular en Williams tras su salida de Ferrari lo dejaron afuera de la grilla.

El paddock en Abu Dhabi era un susurro constante: ¿seguiría como reserva?, ¿habría una oportunidad en otro equipo?, ¿se interrumpiría el sueño? El pilarense terminó aquella temporada sin certezas, como piloto reserva de un equipo que le había dado la chance de su vida, pero con el fantasma de no saber cuándo le tocaría volver a la máxima categoría del automolivismo.

2025: una foto completamente distinta 

Doce meses después, el escenario parece escrito por otro guionista. Colapinto llegó a Alpine, donde le tocó debutar nuevamente en el transcurso de la temporada, pero un lugar al que arribó ya no como un rookie sino como futuro piloto del equipo. Si bien la escudería francesa tuvo un año para el olvido con sus dos autos, el 2025 del argentino fue de crecimiento, consolidación y madurez que finalmente convencieron y así se aseguró su asiento para 2026, con la posibilidad de proyectarse como parte del plan a largo plazo. Tiene contrato y continuidad asegurada. Sabe que será parte de la pretemporada completa y es una parte activa del desarrollo del auto, algo impensado un año atrás.


Este diciembre, Colapinto caminó el paddock con otra postura. Sin la presión de tener que convencer a cada vuelta aunque el rendimiento del auto no sea el deseable para nadie, con paciencia y confianza de que el próximo año será mejor.

El contraste va más allá de lo emocional. Deportivamente, el cambio es profundo. En 2024, cumplió su sueño pero su falta de continuidad lo dejaba fuera del proceso clave de desarrollo y adaptación. En 2025, en cambio, Alpine lo integró en cada etapa del proyecto. Colapinto acumuló kilometraje, participó en reuniones técnicas y trabajó codo a codo con ingenieros para participar del monoplaza de 2026. 

La Fórmula 1 es un deporte donde la continuidad y la planificación suelen marcar la diferencia. Colapinto por primera vez en su carrera dentro de la Fórmula 1 podrá subirse al auto en la pretemporada sabiendo que es su asiento y que todo lo que haga ahí repercutirá en su propio campeonato. 

Un cierre que anticipa un futuro distinto 

Abu Dhabi en 2024 fue un final incierto; Abu Dhabi 2025 es un punto de partida en el camino de un piloto que pasó de una gran irrupción a la incertidumbre y, finalmente, a la consolidación en apenas doce meses. Hoy, Colapinto mira hacia adelante con un horizonte claro y un proyecto que lo respalda. Y aunque la Fórmula 1 nunca garantiza nada, sí ofrece señales. La que recibió en este cierre de año es la más alentadora de todas: Colapinto tiene lugar, tiene tiempo y tiene futuro.