La jornada está aquí

El antecedente de Leo Flores: jugó en La Bombonera y en el Monumental en menos de un día

El delantero de la Selección Argentina protagonizó una seguidilla insólita de partidos en menos de un día, presentándose en los recintos de los dos gigantes del fútbol nacional.

Por Silvio Maverino ·

03 de octubre de 2026

Leo Flores completó una semana inolvidable en su incipiente carrera futbolística. Su maratónica secuencia de actuaciones desafía la lógica habitual del calendario profesional y refleja un protagonismo absoluto tanto a nivel de clubes como en el plano internacional.

La seguidilla inolvidable del juvenil de Boca arrancó el miércoles pasado, cuando concretó su estreno absoluto con la Selección Argentina durante el categórico triunfo por 4-0 ante Bolivia en el estadio Mario Kempes, certamen en el cual pisó el césped sobre el cierre del encuentro.

La gesta del delantero cobró una dimensión insólita al enlazar compromisos oficiales en los recintos más emblemáticos del país en un margen inferior a un día. El viernes, en el marco de la undécima jornada del Torneo Clausura 2026 disputada en La Bombonera, el artífice ofensivo firmó un doblete en la victoria por 3-0 de Boca sobre Unión tras actuar durante 29 minutos.

 

El primer gol de Flores ante Unión
 

Sin tregua competitiva, la dinámica del fixture lo devolvió a la acción este sábado en el Monumental, donde ingresó en el complemento de la goleada 7-0 frente a Burkina Faso. De esta manera, consumó una marca verdaderamente singular al presentarse en las casas de los dos máximos exponentes del fútbol nacional con apenas horas de diferencia.

Más allá de la rareza que representa este episodio en el contexto contemporáneo, los archivos estadísticos resguardan memorables antecedentes de exigencias extremas en el fútbol argentino. Un caso de características comparables tuvo lugar entre el 18 y el 19 de septiembre de 1978. Por aquel entonces, River conducido tácticamente por Ángel Labruna superó por 3-0 a Rosario Central en su estadio por la fecha 31 del Torneo Metropolitano, gracias a las anotaciones de Ramón Díaz, Rubén Galetti y Héctor Ramón Sosa. En aquel compromiso del día 18, Emilio Nicolás Comisso se mantuvo en el terreno de juego durante los noventa minutos reglamentarios.

La vorágine de la época no concedió respiro y obligó a una inmediata reaparición. Apenas veinticuatro horas después, el 19 de septiembre de 1978, el elenco de Núñez debió cruzar de vereda para visitar a Boca en La Bombonera en el marco de las semifinales de la Copa Libertadores, un Superclásico intenso que finalizó sin goles. Nuevamente, Comisso formó parte de la alineación titular y completó la totalidad del cotejo, ratificando una resistencia física y mental inusual. Aquella maratónica secuencia del Millonario se cerró formalmente un tercer día consecutivo, el 20 de septiembre, visitando a San Lorenzo en el Gasómetro con empate 1-1, un duelo para el cual el mediocampista finalmente recibió descanso.

 

FLORES Y SU FESTEJO CON PAREDES