Dolor en el fútbol: falleció Marcos Conigliaro, héroe de la Intercontinental y leyenda de Estudiantes
El Club despidió a uno de sus máximos ídolos y autor del gol que inició el camino al título del mundo en 1968.

El Club Estudiantes de La Plata atraviesa un momento de profunda tristeza tras confirmar el fallecimiento de Marcos Norberto Conigliaro, una de las figuras más emblemáticas de su historia y pieza fundamental del equipo que alcanzó la gloria máxima en Old Trafford. A los 83 años, el exdelantero partió rodeado de sus seres queridos en la localidad de San Jorge, Santa Fe, dejando un legado imborrable en el deporte argentino.
Conigliaro fue el autor de uno de los goles más significativos de la institución platense: el triunfo 1-0 ante Manchester United en el partido de ida de la Copa Intercontinental 1968. Aquel cabezazo en La Bombonera fue el cimiento necesario para que, semanas después, el conjunto dirigido por Osvaldo Zubeldía se consagrara campeón del mundo en Inglaterra.
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Un palmarés dorado y valores inquebrantables
Más allá de aquel grito eterno, Conigliaro fue protagonista absoluto de la era más brillante del "Pincha". En su paso por el club entre 1965 y 1970, disputó 196 partidos y convirtió 46 goles, siendo clave en la obtención del Metropolitano 1967, las tres Copas Libertadores (1968, 1969 y 1970) y la Copa Interamericana 1969. Su nivel lo llevó incluso a vestir la camiseta de la Selección Argentina, donde anotó goles frente a potencias como Brasil y Uruguay.
Desde la institución destacaron no solo su capacidad goleadora, sino su humildad y perfil bajo, rasgos que definieron a aquella generación dorada. Tras su retiro, que incluyó pasos por México, Bélgica y Suiza, se dedicó a la formación de nuevos profesionales como director técnico y docente. El respeto de los hinchas quedó manifestado en su última aparición pública en la Asamblea del club en octubre pasado, donde recibió una ovación de pie por parte de todos los socios presentes.
El adiós de la institución y sus propias palabras
Estudiantes despidió a su ídolo con un emotivo mensaje resaltando su calidad humana: "Gracias por todo, Marcos querido. Por tus valores. Tu sonrisa tímida. Por el agradecimiento modesto. Por tu entrega y tu aporte para que el Club Estudiantes de La Plata sea hoy el que todos queremos".
La huella que el club dejó en él fue igual de profunda, tal como el propio Conigliaro lo expresó en vida al reflexionar sobre su paso por el "León": "Mi vida cambió desde el momento que llegué a Estudiantes. Ahí aprendí a que lo más importante no era el yo, sino el conjunto, y a raíz de eso es que se pudieron conseguir tantas cosas"



































