Los 72 años de Bochini: la visita del ídolo máximo de Independiente al archivo de El Gráfico
El histórico 10 del Rojo y el repaso de las imágenes de la revista que marcaron a fuego su inolvidable carrera.

RICARDO BOCHINI, prócer absoluto del fútbol argentino, es el máximo ídolo de Independiente y virtuoso gestor de momentos inolvidables inmortalizados en imágenes. Y como una imagen vale más que mil palabras, por suerte El Gráfico atesora innumerables fotos de aquellas proezas protagonizadas por el genial 10: desde su irrupción a principios de los '70 en el Rojo hasta su retiro en 1991 con la misma camiseta. Porque si hay algo que tuvo el Bocha, además de la impredecible magia con la pelota en los pies, fue la fidelidad por el equipo de Avellaneda con el que levantó cuatro Copas Libertadores y dos Intercontinentales.
Este domingo cumple 72 años y hace pocas semanas visitó el archivo de la revista para sorprenderse con instantáneas de su juventud en Zárate junto con sus padres, hermanos y amigos, repasar los mejores goles de su campaña, traer a la memoria aquellos viejos buenos tiempos de Selección Argentina con César Luis Menotti y Carlos Bilardo, y hasta quedar anonadado con una foto en la que un veinteañero Bocha posaba con estampa de galán de telenovelas y que, sin dudas, fue la que más impactó al Maestro.

"Me parezco a Camilo Sesto", señaló al trazar un paralelo con el famoso cantante melódico español de los años '70 y '80. "Pero ¿cómo puede ser, si yo no tenía tanto pelo? ¡No tenía ni las entradas! Es espectacular, parece photoshop, me había hecho un brushing", dijo sin salir de su asombro.

"¡Qué de fotos que hay!", se sorprendió ante el menú que lo ofreció Julián Marcel, el encargado del archivo, y se detuvo en otra que lo muestra en un rincón importante de su vida infantil: "Esta es bárbara, en la escuela número 24, en Zárate, que fui a visitar un día. Andaba bien en la primaria; en la secundaria no quise seguir porque estaba con el fútbol. Pero era un pibe tranquilo", rememoró.

Y al toparse con una en la que está con sus padres, aseguró que en su época de jugador era "todo tranquilo, no como ahora. Se tomaba más naturalmente, ellos se ponían contentos por dentro pero no lo exteriorizaban. No iban a la cancha, nunca fueron a ver ningún partido. Mi mamá sólo vino a la despedida, pero mi papá ya había fallecido. Solo vinieron desde Zarate a un partido contra Racing que al final se suspendió por un diluvio y no lo pudieron ver".
A propósito del clásico de Avellaneda, de las más de 40 tapas que protagonizó Bochini, la primera tiene que ver con una goleada ante la Academia en la que metió un triplete. Fue la edición 2842, del 26 de marzo de 1974. "Metí dos de rebote y el tercer fue un golazo, la clavé en el ángulo después de una pared", subrayó, y lanzó la carcajada cuando el cronista le indica que ese día su puntaje en la revista fue de 9 y no de 10: "¿Hoy cuánto le ponen a un jugador? ¿Un 20?".

La última corresponde al 24 de diciembre de 1991, en la edición 3768. Registra la multitudinaria despedida en el viejo estadio de la Doble Visera para ponerle punto final a su derrotero. "Extraordinario. El Bocha no se va", marca el título. La foto es la del crack emocionado y con los brazos en alto, mientras lo llevan en andas.
Una charla con Menotti con el torso desnudo, un partido con Rusia, la preparación para el Mundial '78... todo pasa por delante de la vista del 10; un recuerdo detrás del otro. Pero la procesión va por dentro. En silencio, asimila lo que observa y medita sobre lo que ve, de ves en cuando haciéndole algún comentario a su hijo Ricardo Simón, de 27 años, que lo acompañó en este viaje en el tiempo.

Al contemplar la imagen de su primer gol, surgió su comentario: "ah, mirá, no salgo en la foto. Fue a Cejas. Me pareció que la había tocado a un costado abajo aunque acá parece que fue arriba. Era un día de lluvia".
De la jornada de su debut, en una derrota con River por 1-0 en la que reemplazó a Saggiorato a los 30' del segundo tiempo, hay una sola foto, pero es inédita, y se sorprende con una seguidilla de tomas de la acción contra Uruguay, antes del Mundial '78, en la que Leopoldo Luque marcó con un pase de taco suyo: "Está toda la secuencia de la jugada, qué bárbaro".

Y salen a la luz fotos de la preparación del Seleccionado campeón del mundo en el '86 e la altura de Tilcara y otra con Norberto Alonso, con quien se disputaba el cetro de genio. "Tengo buena relación con el Beto, la rivalidad normal de querer ganar adentro de la cancha, pero afuera muy bien", confesó.
En otra imagen se lo ve tomando un helado con Oscar Ortiz y Daniel Passarella, compañeros Albicelestes, y otra muy graciosa lo tiene como piloto del avión que los trajo de Córdoba cuando Independiente fue campeón del Nacional '77 en una verdadera hazaña con tres hombres menos que Bochini rubricó con su gol. "El capitán me dijo: 'Tirá para atrás que sale el avión', Tiré y salió para arriba", evocó con una sonrisa.

Pero en la cancha voló más alto que en el avión y al ver las fotos de ese tanto reconoció que "es el mejor y mas decisivo de todos, con tres jugadores menos y en una final. Lo pongo al mismo nivel que el que le hice a Juventus. El que le hice a Peñarol también, eludí a siete u ocho, me tiraban patadas y los esquivaba. Pero bueno, no era un partido que definiera nada".
¿Y LA TAPA CON LA CAMISETA DE BOCA?
Si hay un retrato de El Gráfico que dejó huella en cuanto a Bochini, fue aquella que valió la portada del número 3562 del 12 de enero de 1988 y que lo muestra con la camiseta de Boca puesta. "Le pedí la camiseta a Comas, con quien tenía buena relación, y la cambiamos. Como era una noche medio fresca, me la use cuando íbamos al vestuario y se ve que sacaron la foto". Ahí fue cuando pusieron "Esta locura es posible"... Pero era una locura porque no iba a ir. Ya estaba grande, iba a terminar mi carrera en Independiente. Ya habían ido Marangoni y Barberón", relató.

UN REPASO POR LA ACTUALIDAD
Es imposible no repasar la historia con quien la escribió con letras de oro. Pero también lo es no consultarlo sobre lo que ve, el hoy, comenzando por su amado Independiente. "Con Quinteros va a levantar, lo veo bien en los cambios, en la forma en que quiere jugar. Veo que puede mejorar mucho", se ilusionó. También dejó su parecer de que "para volver a ser lo que fue, tiene que armar primero un equipo que gane un campeonato local. Después de eso podés pelear la Libertadores, pero hoy es difícil".
Del fútbol argentino de estos días rescató también la presencia de Ángel Di María, que "tiene muy buen acompañamiento en el equipo y él hace muy buenas jugadas, espaciadamente, distintas por la edad. Antes tenía más explosión y más pique y ahora piensa más, es más organizador. Está haciendo diferencia con un equipo bueno detrás".
¿QUÉ PASARÁ CON MESSI?
El Bocha también tuvo palabras para con Lionel Messi y su futuro inmediato: "No sé si va a hacer la diferencia, pero al Mundial va a llegar tranquilamente. Se nota que está bien. Si no estuviera bien, no haría los arranques, las jugadas y las definiciones que hace, está muy bien. Le cuesta más en la Selección porque son otros rivales, pero igual está para jugar tranquilamente".

¿Y Argentina podrá no depender de Leo? En ese sentido marcó que "hay que ver cuando se juegue el Mundial, con partidos más difíciles. En Qatar, contra México tuvo que hacer el gol él, era difícil el partido. Messi preocupa a los rivales. No sé cómo arrancará este año, si jugará todo el partido o no, se verá en el momento. Ahora está para jugar de titular".
LOS REEMPLAZANTES DE DIEGO Y LEO
El Bocha reconoció que "todavía no hay ninguno como Maradona y Messi", y que si lo hubiera, "a los 18 años tendría que haber explotado ya". No obstante, remarcó quiénes le parece que son insustituibles en la Scaloneta: "Julián Álvarez, en otro puesto, es un jugador importante para la Selección. Cuti Romero, ni hablar; después está Lautaro Martínez... Me gusta Thiago Almada porque tiene gambeta, desequilibrio, pase, es un jugador de calidad, gambetea a uno o dos, tira paredes. Fuera de Messi, el más desequilibrante que veo es él".

En cambio, "a Franco Mastantuono todavía le falta más cambio de ritmo, cuando te salen a apretar los rivales. Por ahí lo agarra con el tiempo, tiene 18 años".
Del plano internacional no dudó en afirmar que "Yamal me gusta, pero del mediocampo el que más me gusta es Pedri. Son los dos mejores de España".
Además, "Mbappé me gusta, es el mejor delantero que hay. Junto con Julián para mí son los dos mejores. Haaland también, pero Mbappé es más completo. Fue campeón del Mundo, hizo tres goles en la última final".
Y ahí se va el Bocha, dejando su huella en el archivo de El Gráfico como la dejaba en la cancha cada vez que tocaba la pelota. Fue una hora de encuentro con el ídolo para darle un abrazo y comprobar que es de carne y hueso, más allá de que no quepan dudas de que su categoría de dios de la redonda.
PRODUCCIÓN FOTOGRÁFICA: GONZALO COLINI







































