Suiza y el número 23: De una sequía histórica al récord de imbatibilidad
El equipo que más partidos tardó en lograr su primer arco en cero en la historia de los Mundiales.
A falta de tan solo 23 días para el inicio de la Copa del Mundo, la historia de las estadísticas mundialistas vuelve a poner sobre la mesa récords que desafían toda lógica deportiva. Entre los hitos más llamativos se encuentra la curiosa trayectoria de Suiza, una selección que ostenta el particular registro de haber sido la que más tiempo tardó en lograr su primer arco en cero en la historia de la competición.
La selección europea necesitó disputar un total de 23 partidos, repartidos en ocho fases finales, para lograr que su valla terminara invicta. Este registro finalmente se rompió en el Mundial de Alemania 2006, cuando el guardameta Pascal Zuberbühler se vistió de héroe. En aquella tarde inolvidable, el arquero helvético logró neutralizar el poderío ofensivo de una Francia plagada de estrellas como Zinedine Zidane, Franck Ribéry y Thierry Henry, sellando un empate sin goles que terminó con la histórica sequía defensiva.
Lo que comenzó como una cuenta pendiente terminó convirtiéndose en una muralla inexpugnable. A partir de aquel duelo ante los galos, Suiza encadenó una racha de cuatro partidos sin encajar goles, sostenida por figuras defensivas de la talla de Philipp Degen, Ludovic Magnin, Patrick Muller, Philippe Senderos y Johann Vogel.
El destino quiso que la racha terminara de la forma más cruel: Suiza fue eliminada por penales ante Ucrania en octavos de final, convirtiéndose en el único equipo en la historia en despedirse de un Mundial sin haber recibido un solo tanto en tiempo reglamentario.

Este ranking de "resistencia" para mantener el arco en cero lo completan otras potencias con largas esperas. México se ubica en el segundo lugar, habiendo necesitado 16 partidos entre las ediciones de 1930 y 1966 para blindar su portería por primera vez. Por su parte, la selección de Francia ocupa el tercer escalón del podio, con una demora de 11 encuentros acumulados entre 1930 y 1958. A menos de un mes para que la pelota vuelva a rodar, estos datos recuerdan que, en una cita mundialista, la solidez defensiva puede tardar décadas en llegar, pero cuando aparece, es capaz de reescribir la historia
EDICIÓN DE PORTADA: MATÍAS DI JULIO



































