Lionel Messi rompe la historia grande de los mundiales con un récord en solitario
Con su gol de tiro libre en el triunfo de la Selección Argentina por 3-1 ante Jordania, el astro rosarino se convirtió en el primer futbolista de todos los tiempos en anotar en siete partidos consecutivos en una Copa del Mundo.

La leyenda de Lionel Messi sumó un capítulo dorado que lo coloca en la cima absoluta y solitaria de la historia del fútbol. Tras la victoria de la Selección Argentina por 3-1 frente a Jordania, el capitán albiceleste alcanzó un registro inédito: convertirse en el primer jugador en la historia de los mundiales en anotar goles en siete partidos de forma consecutiva. Con una majestuosa ejecución de tiro libre, el diez dejó atrás las marcas vigentes y estableció un récord que redefine los límites de la vigencia en la máxima cita del planeta.
El camino de esta impresionante racha para el astro argentino comenzó a edificarse en las instancias decisivas de la inolvidable consagración en Qatar. El primer eslabón se dio el 3 de diciembre de 2022 en los octavos de final, cuando Argentina derrotó 2 a 1 a Australia y Messi abrió el marcador a los 35 minutos.
Seis días después, el 9 de diciembre por los cuartos de final, aportó su tanto de penal a los 73 minutos en el empate 2 a 2 ante Países Bajos. La consistencia del capitán continuó el 13 de diciembre en las semifinales ante Croacia, donde convertiría de penal a los 34 minutos para encaminar el pase a la definición. En la histórica final del 18 de diciembre de 2022 contra Francia, el rosarino anotó por duplicado con un penal a los 23 minutos y otro tanto en el tiempo extra a los 108 minutos, previo a la gloria máxima.
La vigencia absoluta del atacante se ratificó por completo en la presente cita mundialista de 2026. El pasado 16 de junio, en el estreno del torneo, brilló con un espectacular triplete a los 17, 60 y 76 minutos en la goleada 3 a 0 de Argentina frente a Argelia. Posteriormente, en el duelo ante Austria, llegó al sexto encuentro en fila mandando la pelota a la red tras una jugada colectiva donde definió pegado al palo del arquero a los 38 minutos del primer tiempo, alcanzando en ese momento la línea de los únicos delanteros que habían logrado encadenar seis partidos seguidos con festejos.
Finalmente, la obra cumbre se completó con la reciente presentación frente a Jordania. Mediante una impecable definición de tiro libre, Lionel Messi firmó su séptimo partido consecutivo con gol en una Copa del Mundo, destrabando el juego para el triunfo argentino y devorándose una nueva marca histórica en soledad.
Sosteniendo un nivel determinante en cada presentación, el capitán argentino se mantiene en la cúspide del fútbol mundial y agiganta una trayectoria que parece no tener techo en la historia de los mundiales.
De esta forma, el rosarino dejó atrás la marca de las dos leyendas que lograron convertir en seis encuentros consecutivos. El primero en establecer esta marca fue el francés Just Fontaine durante el Mundial de Suecia 1958. En aquella edición, el atacante galo tuvo un andar demoledor que inició el 8 de junio con un triplete a los 24, 30 y 67 minutos en el triunfo 7 a 3 contra Paraguay.
Luego, el 11 de junio marcó por duplicado a los 4 y 85 minutos en la derrota 3 a 2 ante Yugoslavia, y cerró la primera fase el 15 de junio convirtiendo a los 44 minutos en la victoria 2 a 1 sobre Escocia.
En la etapa eliminatoria, Fontaine no sacó el pie del acelerador y el 19 de junio anotó a los 55 y 63 minutos para el 4 a 0 ante Irlanda del Norte en cuartos de final. El 24 de junio aportó su gol a los 9 minutos en la caída 5 a 2 contra Brasil en semifinales, y coronó una Copa del Mundo irrepetible el 28 de junio al despacharse con cuatro goles a los 16, 36, 78 y 89 minutos en el 6 a 3 ante Alemania Occidental por el tercer puesto.
El segundo futbolista en lograr la hazaña de los seis partidos consecutivos con gol fue el brasileño Jairzinho, quien tuvo asistencia perfecta en la red en todos los encuentros que disputó rumbo al título de México 1970.
La trayectoria del extremo de la Verdeamarela comenzó el 3 de junio anotando un doblete a los 61 y 83 minutos en la victoria 4 a 1 frente a Checoslovaquia.
Su racha continuó el 7 de junio con el único tanto del partido a los 59 minutos ante Inglaterra, y el 10 de junio volvió a celebrar a los 22 minutos en el triunfo 3 a 2 contra Rumania.
En la fase final, Jairzinho extendió su idilio con el gol el 14 de junio al marcar a los 75 minutos en el 4 a 2 ante Perú por los cuartos de final, repitió el 17 de junio anotando a los 76 minutos en el 3 a 1 sobre Uruguay en semifinales, y le puso el broche de oro a su campaña el 21 de junio convirtiendo a los 71 minutos en la recordada final que Brasil le ganó 4 a 1 a Italia.



































