De Medellín a Atlanta: La revancha mundialista entre un Salah adolescente y el Dibu Martínez que ya no mirará desde el banco
Tras eliminar a Cabo Verde con sufrimiento, la Albiceleste reeditará un duelo que tuvo al ídolo africano como goleador y al actual dueño del arco nacional como un silencioso espectador.

La Selección Argentina se metió entre los dieciséis mejores del Mundial 2026 luego de un dramático partido de 120 minutos en el que derrotó por 3-2 a Cabo Verde. El equipo comandado por Lionel Scaloni debió batallar al extremo en Miami para quebrar la resistencia del conjunto africano. Lionel Messi abrió la cuenta a los 29 minutos de la primera mitad, alcanzando una cifra mítica al marcar su vigésimo gol en la historia de los Mundiales. Los caboverdianos reaccionaron y alcanzaron el empate a los 59 minutos a través de Deroy Duarte.
Ya en el tiempo extra, el trámite se volvió de película. Lisandro Martínez devolvió la ventaja a la Albiceleste a los 92 minutos, pero la alegría duró poco debido a que Sidny Lopes Cabral clavó un golazo a los 103 para estampar el 2-2. El desahogo definitivo llegó a los 111 minutos cuando, tras un potente remate de Cristian Romero, el defensor Diney Borges anotó en propia puerta para sellar la clasificación de los campeones de Catar 2022. Con esta nueva conquista, Messi suma siete gritos en el torneo y lidera la tabla de artilleros, seguido muy de cerca por Kylian Mbappé con seis, y Erling Haaland junto a Harry Kane con cinco.
El próximo desafío de Argentina está programado para el 7 de julio en Atlanta, donde se medirá en los octavos de final contra Egipto. Este cruce trae a la memoria un recuerdo cercano y muy especial que involucra a dos de las máximas figuras del fútbol moderno en una situación completamente invertida a la actual.
El gran antecedente en octavos de final se remonta al Mundial Sub-20 de Colombia 2011, disputado en el Estadio Atanasio Girardot de Medellín. Aquella noche, la Selección Argentina derrotó 2-1 a los egipcios en la misma instancia que jugarán ahora gracias a dos goles de penal convertidos por Érik Lamela.
En aquel seleccionado juvenil que tenía en cancha a figuras como Nicolás Tagliafico, el arquero Emiliano "Dibu" Martínez estuvo sentado en el banco de suplentes como alternativa de Esteban Andrada, esperando la oportunidad que el destino le daría años más tarde.
En la vereda de enfrente, el gran protagonista absoluto de Egipto ya era un joven Mohamed Salah, quien marcó el descuento definitivo para su país también desde los doce pasos. Quince años después de aquella batalla juvenil, Salah llegará como la máxima leyenda de su nación para buscar una revancha histórica, mientras que el "Dibu" Martínez lo esperará consolidado como el dueño indiscutido del arco de la selección mayor.
EL PARTIDO DE 2011
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