De la gloria eterna al barro de los clubes: la gesta sin precedentes de Paredes y los regresos más veloces de la historia
Apenas 96 horas después de sumar minutos ante España, el capitán de Boca saltó al campo de juego por Copa Sudamericana.

El fútbol de elite actual suele exigir semanas de descanso, reacondicionamiento físico y vacaciones postergadas tras la disputa de un torneo de selecciones. Sin embargo, lo vivido en las últimas horas quebró cualquier paradigma de la preparación física contemporánea. Tras disputar el segundo tiempo y la prórroga de la final del Mundial 2026 con la Selección Argentina frente a España el domingo 19 de julio, Leandro Paredes no se tomó un solo día de tregua.
El mediocampista viajó de inmediato para sumarse al plantel de Boca Juniors y este jueves 23 de julio saltó a la cancha como titular los 90 minutos en la victoria 1-0 ante O'Higgins por la ida de los 16avos de final de la Copa Sudamericana. La hazaña del volante representa el tiempo de retorno más rápido de la era moderna y el registro más corto de la historia para un futbolista que sumó minutos en el partido por el título mundial.
Si se repasa la historia completa de las Copas del Mundo, el récord absoluto en días corridos para cualquier integrante de un plantel campeón sigue perteneciendo a Norberto Alonso en Argentina 1978. El "Beto", que integró el banco de suplentes sin ingresar en la épica batalla de 120 minutos ante Países Bajos el 25 de junio, armó las valijas casi sin festejar y tan solo 48 horas (2 días) después, el 27 de junio, fue titular con la camiseta de River Plate en el empate 1-1 frente a El Nacional en Quito por la Copa Libertadores.
Sin embargo, en el terreno de los futbolistas que sí salieron al campo desde el arranque en una final del Mundo, el registro más asombroso del siglo XX lo ostenta Oscar Ortiz. El puntero izquierdo de la Selección Argentina disputó 75 minutos como titular en el encuentro consagratorio del 25 de junio de 1978. Tan solo 5 días después, el viernes 30 de junio, "El Negro" Ortiz se calzó la banda roja para ser titular en el empate 0-0 ante Liga de Quito en Ecuador por la Copa Libertadores, firmando una inmediatez récord que se mantuvo imbatible por casi medio siglo.
Otro caso similar ocurrió con los campeones de Talleres. El 9 de julio enfrentó a Huracán de La France en cancha de Belgrano por la Liga de Córdoba. A catorce días de la final del mundial, Luis Galván (titular ante Holanda), Daniel Valencia y Miguel Oviedo (suplentes en la final) volvieron a vestirse de “albiazules”. Junto a Roberto Saporiti (ayudante de campo de César Luis Menotti en el Mundial 1978) fueron homenajeados por el título obtenido con la selección y los tres formaron parte del once titular.
Para encontrar otros antecedentes de retornos relámpago entre figuras consagradas en la final hay que remontarse a México 1986. Tan solo 10 días después de vencer a Alemania Federal en el Azteca el 29 de junio, la dupla compuesta por Nery Pumpido y Oscar Ruggeri jugó los 90 minutos para River Plate en el Superclásico copero ante Boca Juniors disputado el 9 de julio en La Bombonera.
Ese mismo registro de una decena de días fue compartido en la edición de Argentina 1978 por Ubaldo Fillol, Daniel Passarella y Leopoldo Luque, quienes reaparecieron con River el 5 de julio frente a Independiente por el certamen continental, además de la reaparición de Kylian Mbappé en el PSG 10 días después de Catar 2022.
Aún más atrás en el tiempo, en la final del Maracanazo de 1950, varios pilares de la selección brasileña como Zizinho, Jair, Juvenal y Augusto reaparecieron en el Campeonato Carioca a los 7 días de la dolorosa caída ante Uruguay, aunque bajo las exigencias de una época puramente semi-amateur.



































