Mundial 2026

Quién juega el Mundial si se confirma la baja de Irán

La posible renuncia de la nación asiática a la Copa del Mundo 2026 ha generado un terremoto administrativo en las oficinas de Zúrich.

Por Silvio Maverino ·

11 de marzo de 2026

La posible baja de la Selección de Irán no solo ha generado un sismo político, sino que ha desatado una carrera contrarreloj en los despachos de la FIFA. Con el torneo a la vuelta de la esquina, el organismo rector analiza bajo qué criterios se otorgaría esa codiciada plaza en el Grupo G, donde esperan Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.

"El Consejo de la FIFA se reserva la posibilidad de sustituir a una asociación por otra", reza el reglamento en sus artículos de contingencia. Sin un protocolo de reemplazo automático, la decisión final es una facultad exclusiva del Consejo, lo que abre un abanico de candidatos con distintos argumentos deportivos.

Los candidatos de Asia: Irak pica en punta

Al tratarse de un cupo perteneciente a la Confederación Asiática (AFC), la lógica indica que el reemplazo debería surgir de la misma región. En este escenario, la Selección de Irak asoma como la gran favorita. Los iraquíes, dirigidos por Graham Arnold, terminaron las eliminatorias en una posición de privilegio y actualmente están vinculados al repechaje internacional, por lo que su ascenso al cuadro principal sería el movimiento más natural.

Detrás aparece Emiratos Árabes Unidos, otra selección que quedó a las puertas de la clasificación directa. Su inclusión dependería de una reingeniería del sistema de repescas que la FIFA deba ejecutar para no alterar el número de participantes en las fases previas al Mundial.

El factor Ranking FIFA: ¿Una puerta para Europa?

Sin embargo, existe una alternativa que mantiene en vilo a las potencias del Viejo Continente. Si la FIFA decide priorizar el Ranking de selecciones por sobre la territorialidad de los cupos, se abriría una ventana inesperada para equipos europeos de alto perfil que quedaron fuera en las eliminatorias de la UEFA.

Esta vía, aunque menos probable por los equilibrios políticos entre confederaciones, es una carta que el organismo presidido por Gianni Infantino tiene sobre la mesa para garantizar el nivel competitivo y el atractivo comercial del certamen.

Por ahora, el mundo del fútbol aguarda una definición oficial. Lo que es seguro es que el equipo que finalmente ocupe esa vacante heredará el calendario y las sedes originales de Irán, incluyendo los partidos programados en suelo estadounidense.

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