River: domingo movido con nuevo presidente y la necesidad de recomponer la relación con la gente
El Millonario afrontará un partido especial contra Gimnasia, en medio de una fuerte crisis futbolística y con la herida fresca de la eliminación en la Copa Argentina.

RIVER vivirá un domingo especial en el marco de su enfrentamiento con Gimnasia por el Torneo Clausura, en medio de una racha futbolística muy desfavorable que necesita capear, algunos fantasmas instalados en el horizonte de su entrenador, Marcelo Gallardo, y la elección de un nuevo presidente que comenzará a regir los destinos del club desde este lunes.
En efecto, este sábado el amplio triunfo de Stefano Di Carlo (obtuvo el 61% de los votos), el candidato oficialista que sustituirá a Jorge Brito, dejó en claro que el árbol no tapó el bosque y que los magros resultados en la cancha, que incluyen el inesperado fracaso en la Copa Argentina al caer por penales en la semifinal con Independiente Rivadavia, no alcanzaron para torcer un desenlace que siempre estuvo claro.

Sin embargo, es una incógnita lo que puede ocurrir en cuanto a la relación con los jugadores cuando se pronuncien las más de 80 mil almas que asistirán al Monumental. El aire se cortaba con tijera una vez que el equipo cayó con los mendocinos en el Mario Kempes de Córdoba y atronó un canto hiriente:"Jugadores, la c... de su madre, a ver si ponen huevos que no juegan con nadie".
Por eso, el anuncio de la voz del estadio arrojará una mirada precisa de cómo está el clima con el plantel en general y también dará el veredicto en cuanto a cada caso particular. Más que nunca, la intensidad de los aplausos y los silbidos se erigirá como la clave para entender el lenguaje popular.

Por ahora, sigue indemne Gallardo. El nivel de idolatría no amainó al menos en el mensaje masivo que baja de la tribuna y que se traduce en el "Muñeeeco, Muñeeeeco" de cada domingo, más allá de que en las conversaciones del bar, comienzan a aparecer ciertos cuestionamientos.

Enfrente habrá un rival urgido por la necesidad de sacar puntos para eludir la lucha por el descenso y River buscará la forma de capitalizar la desesperación del Lobo para sacar provecho, aunque intentará no dejarse ganar por la suya propia.



































