Escándalo en Córdoba: graves acusaciones de Defensa y Justicia contra el arbitraje de Andrés Merlos
El entrenador Mariano Soso denunció un "destrato sistemático" y agresiones verbales por parte del juez tras la derrota ante Instituto, en un final caótico que incluyó la expulsión de Lucas Souto.

La primera caída de Defensa y Justicia en lo que va del año no fue una derrota convencional, sino que estuvo marcada por un clima de hostilidad y denuncias cruzadas. Tras el 2-0 a favor de Instituto de Córdoba en el Monumental de Alta Córdoba, el foco de atención se desplazó del resultado deportivo hacia la figura del juez Andrés Merlos, señalado por la delegación de Florencio Varela como el principal responsable de caldear los ánimos mediante un trato despectivo y fallos polémicos.
El punto de máxima tensión se produjo inmediatamente después del cierre del juego. El defensor Lucas Souto, quien intentaba realizar un saque de banda sin notar que el partido ya había finalizado, estalló en bronca al ser interrumpido por las autoridades. En un estado de evidente nerviosismo, el lateral encaró con vehemencia a Merlos, quien no dudó en mostrarle la tarjeta roja directa en medio de un tumulto donde sus propios compañeros debieron intervenir para que la situación no pasara a mayores. En declaraciones a Dsports Radio el árbitro confirmó que el jugador lo insultó, peo que luego del partido le ofreció las disculpas.
En la sala de prensa, el técnico Mariano Soso abandonó su habitual perfil moderado para lanzar duras críticas contra la terna arbitral. El entrenador del Halcón denunció la existencia de un "destrato sistemático y permanente" hacia sus futbolistas, asegurando que el comportamiento de los jueces no solo fue arrogante, sino que incluyó "insultos y faltas de respeto" que condicionaron el desarrollo emocional del encuentro: “Creo profundamente en mis jugadores, vi un destrato permanente, sistemático. Es de público conocimiento el trato que tiene el árbitro que nos dirigió el día de hoy”. Según Soso, este tipo de actitudes son recurrentes y perjudican gravemente la transparencia y la salud del fútbol argentino.
Las estadísticas también formaron parte del reclamo del cuerpo técnico, que sugirió una mirada más profunda sobre las designaciones arbitrales y los antecedentes de los jueces en partidos determinantes.
Esta no es la primera vez que Soso expone su malestar en la temporada, ya que todavía permanece fresco el recuerdo de su fuerte cruce con Bryan Ferreyra en la fecha diez, cuando un penal sancionado a instancias del VAR le arrebató la victoria frente a Central Córdoba.
Más allá del escándalo, el impacto deportivo para el equipo de Varela es significativo. Al perder su condición de invicto, Defensa y Justicia quedó relegado al quinto puesto de la Zona A con 19 puntos, situándose a tres unidades del puntero Vélez Sarsfield. Por el contrario, la victoria revitaliza a La Gloria, que con 14 unidades se acomoda en la tabla y mantiene viva la esperanza de alcanzar los puestos de privilegio para los playoffs del torneo local



































