Foto de unidad en Ezeiza: Stefano Di Carlo y Juan Román Riquelme compartieron escenario con "Chiqui" Tapia
Los mandatarios dejaron de lado las diferencias para pedir una "fiesta en paz" y garantizar que el espectáculo del domingo en el Monumental sea el "mejor clásico del mundo".
La previa del Superclásico del próximo domingo no solo se juega en el césped, sino también en los despachos. Este viernes, el predio Lionel Andrés Messi fue testigo de una imagen de alto impacto político: Stefano Di Carlo, presidente de River Plate, posó junto a Claudio "Chiqui" Tapia y Juan Román Riquelme.
El encuentro cobró una relevancia inusual, ya que se trató de la primera aparición pública del mandatario millonario junto al titular de la AFA tras el reciente comunicado de River informando su salida de las reuniones del Comité Ejecutivo.
A pesar de las tensiones institucionales por la falta de "garantías procedimentales" denunciadas por el club de Núñez a principios de marzo, la conferencia de la Liga Profesional sirvió para bajar los decibeles. Claudio Tapia tomó el micrófono e invitó a ambos presidentes a sentarse a su lado, buscando proyectar una imagen de armonía ante los ojos del mundo futbolístico en la víspera del duelo más trascendental del Torneo Apertura.
El mensaje de los presidentes: hospitalidad y espectáculo
A la hora de las declaraciones, Stefano Di Carlo optó por un discurso institucional y conciliador, enfocándose en la organización del evento en el Monumental. "Es un partido histórico y trascendental como lo han sido siempre todos los Superclásicos. De nuestro lugar, generar todas las condiciones para que el partido se desarrolle de la mejor manera", expresó el presidente de River, priorizando el marco logístico y la seguridad del espectáculo.
Por su parte, Juan Román Riquelme apeló a la pasión y al prestigio global que ostenta este enfrentamiento. "El Superclásico es único, sea en nuestra casa o en la de ellos. Esperemos que sea una fiesta, que la gente lo disfrute y se vean buenos jugadores de los dos lados. Que gane el que juegue mejor, es el mejor clásico del mundo", sentenció el máximo dirigente de Boca Juniors, reafirmando su deseo de que la jornada transcurra en paz.
La palabra del árbitro: Darío Herrera y la preparación del juez
En medio de las miradas puestas sobre su desempeño, el árbitro designado, Darío Herrera, también participó del evento y compartió sus sensaciones sobre la responsabilidad de impartir justicia en Núñez. Lejos de esquivar la presión, el colegiado destacó la relevancia profesional que implica este nombramiento para su equipo de trabajo.
"Ser parte de esto es divino, el clásico lo disfrutamos de una manera especial y lo preparamos mucho. Tenemos un gran equipo que va a entrar al campo a jugar de la misma manera que los jugadores", afirmó Herrera. Con estas palabras, el juez buscó transmitir tranquilidad y profesionalismo, cerrando una jornada de conferencias donde, al menos frente a los micrófonos, la cordialidad se impuso por sobre las polémicas que han marcado la agenda en las últimas semanas




































