Eliminatorias Mundial 2026

El hito histórico de Juan Pablo Belatti: de Tolosa al récord absoluto en el arbitraje argentino

El asistente tuvo su estreno en la edición 2026 y alcanzó una marca top.

Por Silvio Maverino ·

12 de junio de 2026

El arbitraje argentino inscribió una página dorada en los libros de historia del fútbol internacional durante la cita máxima de Estados Unidos-México-Canadá 2026. En la ciudad de Toronto, el juez de línea bonaerense Juan Pablo Belatti debutó en su cuarta Copa del Mundo consecutiva, alcanzando un récord sin precedentes para el referato argentino. El oriundo de Saladillo, nacido el 15 de abril de 1979, formó parte de la terna liderada por Facundo Tello en el empate 1-1 entre Canadá y Bosnia y Herzegovina  por el Grupo B, sellando una marca de vigencia y jerarquía profesional que comenzó hace doce años.

Con esta nueva participación, Belatti extendió una trayectoria impecable que incluye sus presencias en Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022. En suelo brasileño y ruso integró el histórico equipo de trabajo junto a Néstor Pitana y Hernán Maidana, llegando a la cúspide de su carrera el 15 de julio de 2018, cuando tuvo el honor de actuar en la gran final de Rusia 2018 donde Francia venció a Croacia ante una audiencia global de más de 1.120 millones de espectadores. Posteriormente, en la cita qatarí, acompañó a Fernando Rapallini y Diego Bonfá, mientras que en este certamen de 2026 comparte el campo con Tello y Gabriel Chade.

A sus 47 años, el asistente no solo se transformó en el primer juez de línea argentino en participar de cuatro Mundiales en fila, sino que también quedó a las puertas de otra marca absoluta. Con el encuentro disputado en Toronto, Belatti alcanzó los 13 partidos mundialistas y se ubicó a solo uno de igualar el récord histórico para un juez de asistente, propiedad del chileno nacionalizado canadiense Héctor Vergara, quien sumó 14 presencias entre las ediciones de 2002, 2006 y 2010. Para la Asociación del Fútbol Argentino, esta designación corona una convocatoria récord que incluyó por primera vez a tres árbitros principales y siete asistentes en el torneo de la FIFA.

La historia del réferi está profundamente ligada al esfuerzo barrial y a la herencia familiar. Según una reconstrucción realizada por el periodista Gabriel López para el medio 0221.com.ar, las raíces de Belatti se encuentran en Tolosa, La Plata, lugar al que se mudó con su familia cuando tenía apenas un año y cuatro meses.

Durante su infancia y adolescencia en la capital bonaerense, Juan Pablo alternó su pasión por el fútbol como delantero en las ligas infantiles de LIFIPA y LISFI —jugando para clubes como For Ever, 12 de Septiembre y Escuela 25— y más tarde en Banco Provincia y el seleccionado de la Universidad Nacional de La Plata, donde cursó estudios en la Facultad de Humanidades.

El destino pareció jugar una paradoja perfecta con su carrera. Mientras el mundo entero lo observaba desempeñarse en un estadio de Toronto colmado con miles de almas, su debut absoluto con un banderín ocurrió a los 15 años en el Club Toronto, una humilde institución de la periferia platense ubicada en las calles 140 y 518. En aquella oportunidad de la década del noventa, ingresó a la cancha para asistir a su padre, Luis Belatti, quien dirigía un torneo amateur del Sindicato de Pasteleros y terminó siendo su gran mentor en la escuela de la Asociación Argentina de Árbitros.

Antes de su desembarco en la Asociación del Fútbol Argentino en el año 2005, el linaje arbitral de los Belatti se curtió en extenuantes viajes de fin de semana dirigiendo en las ligas de la provincia de Buenos Aires, tales como la Chascomunense, la Lobense, la Veinticinqueña y la Saladillense. El ascenso profesional fue vertiginoso: tras consolidarse en las categorías juveniles, llegó a la Primera B Nacional y en 2008 protagonizó su primera gran final profesional en el recordado ascenso de Los Andes ante Italiano.

A pesar de la enorme trascendencia internacional que hoy rodea su figura, el lazo de Juan Pablo con sus orígenes permanece inalterable. El arbitraje es una religión en su hogar y ha compartido el campo de juego con su padre Luis en reiteradas ocasiones, siendo la última de ellas en septiembre de 2024, cuando apenas 48 horas después de controlar un partido de Eliminatorias Sudamericanas entre Uruguay y Paraguay, viajó a Saladillo para ser el asistente de su progenitor en un encuentro de la categoría Senior. Un reflejo genuino de una pasión familiar que nació en las canchas de barro de La Plata y terminó conquistando los escenarios más imponentes del planeta.

 

MUNDIAL 2026 CANADA 1 BOSNIA 1 HIGHLIGHTS