Fútbol europeo

El dato histórico que marcó la monumental eliminación del Arsenal en la Copa de la Liga

Una brecha de 84 puestos en la pirámide del fútbol inglés y una maldición de 34 años cimentaron la caída del campeón de la Premier League ante el modesto Fleetwood Town.

Por Silvio Maverino ·

27 de octubre de 2026

El fútbol inglés volvió a demostrar por qué es capaz de escribir los guiones más implacables y cinematográficos de este deporte. El Fleetwood Town, humilde institución de la League Two, consumó uno de los mayores batacazos de la historia de la Copa de la Liga al eliminar por penales al Arsenal, vigente campeón de la Premier League y finalista de la Champions League.

Más allá de la tensión vivida en un estadio con capacidad para apenas 5.000 espectadores, la verdadera dimensión del encuentro radica en un dato estadístico extraordinario: 84 puestos separan a ambos clubes en la estructura del fútbol británico, reflejando un abismo presupuestario e institucional que quedó pulverizado sobre el terreno de juego.

La caída de los dirigidos por Mikel Arteta no hizo más que reflotar los fantasmas de una mecánica histórica maldita para los Gunners. Con esta derrota, es la primera vez que un equipo de cuarta división elimina al campeón inglés reinante en una copa doméstica desde que el Wrexham venciera al propio Arsenal hace 34 años, en aquella inolvidable jornada de la FA Cup de 1992.

Aquel antecedente noventero parecía una anécdota lejana e irrepetible hasta que el joven Aarón Loupalo-Bi silenció las previas y encendió la ilusión del Fleetwood. Si bien el sueco Viktor Gyökeres logró emparejar las acciones en el complemento para los londinenses, la resistencia heroica de los locales —sostenida por las intervenciones providenciales del portero Jay Linch— estiró la definición hasta una tanda de penaltis donde la historia terminó de cerrarse en favor de los modestos.

Con este resultado tan insólito como rotundo, el Fleetwood Town se une al Bradford City en los cuartos de final de la Copa de la Liga, mientras el Arsenal se despide por la puerta trasera tras recibir una inolvidable cura de humildad que ya forma parte de los libros dorados del fútbol británico.