Una buena y dos malas: las novedades que dejó el entrenamiento de River
Ponzio sumó complicaciones de cara a la vuelta a la actividad oficial ante Estudiantes de Río Cuarto.

Después de tres semanas sin partidos oficiales, River volverá a jugar este sábado cuando reciba a Estudiantes de Río Cuarto en una seguidilla clave para sus aspiraciones de clasificarse a la Copa Libertadores 2027.
De cara al cruce con los cordobeses en el Monumental, Leonardo Ponzio recibió una buena y dos malas noticias en el entrenamiento de este miércoles.
Por un lado, Aníbal Moreno recibió el alta médica tras la discopatía que lo marginó de las canchas en el último tiempo y lo obligó a realizar una recuperación especial con trabajos de kinesiología y gimnasia.
El mediocampista ya se encuentra a disposición del entrenador para el próximo encuentro, aunque hasta ahora Ponzio siempre optó por Fausto Vera como único volante central.
En contrapartida, el técnico sumó un par de preocupaciones: Sebastián Driussi y Francisco Ortega finalizaron la jornada con sobrecargas musculares y serán seguidos de cerca durante los próximos días para confirmar si podrán ser parte del encuentro frente a Estudiantes (RC).
El caso de delantero es el más alarmante, ya que es considerado el nueve titular del Millonario. De no llegar en condiciones, se impone el nombre de Rafael Santos Borré en el once.




































