Primera División

El espejo de Núñez: Deportivo Riestra replicó el manual de Marcelo Gallardo y abrochó la vuelta de su propio salvador

De la mano del artífice de una de sus mayores proezas, el Malevo apeló al operativo retorno.

Por Silvio Maverino ·

28 de octubre de 2026

Deportivo Riestra acaba de protagonizar el calco institucional de lo que supo vivir River Plate meses atrás. La salida de Guillermo Duró y el inmediato reencuentro con Gustavo Benítez huelen exactamente a la misma fórmula de laboratorio que depositó al Muñeco otra vez en Núñez.

En su momento, el Millonario despidió a su prócer contemporáneo, le entregó el buzo a un sucesor terrenal y con pergaminos europeos como Martín Demichelis y, ante la primera turbulencia brava donde las urgencias quemaban, no dudó en pulsar el botón de emergencia para repatriar al ídolo bajo la premisa de que Dios siempre atiende en el club de sus amores.

En el Bajo Flores tomaron nota del manual de supervivencia, archivaron la breve y sufrida gestión de Duró —quien apenas aguantó poco más de seis meses en el cargo con números en rojo— y decretaron por aclamación popular y redes sociales el operativo retorno del Tata Benítez, un estratega que ya sabe lo que es hacer milagros con barro, sudor y pizarra táctica en la máxima categoría.

Aquel primer ciclo de Benítez en Riestra no fue un paso más: dejó la histórica clasificación a la Copa Sudamericana, una epopeya que en el Bajo Flores se festejó como si hubiesen conquistado la Champions League, elevando la vara institucional a niveles de ciencia ficción.

Pero claro, como el fútbol moderno es cruel y devora ídolos a la velocidad de la luz, una racha de malos resultados y el vértigo del calendario empujaron al Tata a dar un paso al costado justo en la antesala del certamen internacional. Vino Duró, la realidad golpeó la puerta con forcejeo de descenso y el equipo se quedó afuera de todo protagonismo, penando hoy en la zona baja de la tabla anual en una pulseada mano a mano con Aldosivi.

Ante semejante panorama de catástrofe inminente, la dirigencia del Malevo aplicó la máxima de la escuela riverplatense: cuando las papas queman y el futuro asusta, agita la bandera del sentido de pertenencia. Benítez firmó un contrato blindado hasta diciembre de 2027, respaldado por su ayudante de campo Bruno Benítez y el preparador físico Javier Lores, en un desembarque que se anunció bajo el lema de que "el Tata vuelve a casa".