El día que Maradona firmó con Barcelona: la pelea por dinero, la camiseta que no se puso y el contrato histórico
Todos los detalles de lo sucedido en junio de 1982 con el pase del siglo.
DIEGO MARADONA protagonizó, entre tantas cosas mágicas, el pase del siglo. El viernes 4 de junio de 1982 el Diez llegó a la Ciudad Condal para firmar contrato con Barcelona. Antes de poner la firma se sucedieron algunos hechos dignos de ser contados envueltos a la figura de Pelusa y al arribo al gigante europeo.
Tras largas horas y negociaciones cruzadas, Maradona mostró la camiseta de Barcelona en la presentación pero no se la puso. Dos días atrás de su presentación, Diego se colocó la indumentaria azulgrana, el miércoles 2 de junio de 1982 a las 14 horas.
El jueves el apoderado de Maradona se ocupó de dejar a tono los contratos (el deportivo y el publicitario), con un deseo unánime en las personas que estaban a su alrededor: "Sólo ruego que llegue mañana para que se firme todo y Diego se asegure el futuro definitivamente", reflexionó el hombre de confianza de Pelusa.
El contrato comercial era de 19 puntos y 5 carillas, con el acuerdo de que el argentino cedería por porcentaje al club de cuestiones publicitarias. Si bien era imposible calcular cuánto dinero ganaría el Diez, El Gráfico en su momento sostuvo que no sería descabellado pensar en un millón de dólares por año.
En el aeropuerto de la ciudad Condal esperaban a Diego más de 80 fotógrafos y diez canales de televisión que captarían la llegada y la posterior firma de contrato. Tras el caos siguiente a su aterrizaje y los codazos entre los reporteros gráficos para inmortalizar el momento, el argentino se dirigió a las oficinas y allí recibió la primera muestra de cariño de una autoridad: "Te quiero mucho. Tú no te irás más del Barcelona", le aseguró el presidente Núñez. Tras ello le preguntaron qué quería tomar. "Un sandwich y una Coca", dijo en la oficina del primer piso en el centro de la Ciudad Condal.
Se supo que Barcelona jugaría seis amistosos contra Boca (uno por año) y cuatro con Argentinos Juniors, organizados por el empresario José María Minguella, que estuvo cuatro años tras los pasos de Diego hasta que se concretó el traspaso.
"Maradona es un gran refuerzo para nuestro equipo. Podemos llegar a conformar una buena dupla. Él se adaptará al juego fuerte porque ha jugado en todo el mundo y ya conoce cómo es esto. ¿Si aquí se juega rudo? Claro que sí", comentó Schuster.
Luego llegó el turno de escuchar al propio Diego. "Quiero decirles que me siento emocionado por el recibimiento de todos y realmente maravillado por este club. Me incorporo con alegría y queriendo darles todos los triunfos posibles Dejaré el alma en la cancha", redondeó.
Después le preguntan si vino a Barcelona por lo económico. "El dinero me interesa pero vengo por un montón de cosas más importantes que el dinero como jugar en un club europeo, en un medio distinto para mí. Hoy, tres de mis futuros compañeros me recibieron con mucho afecto. Yo cada vez que un jugador gana plata importante me pongo contento". cerró.
Tras la conferencia de prensa de presentación concurrieron directivos y entorno de Maradona a un almuerzo en el restaurante Las Indias, en el barrio residencial de Pedralbes, elegido por Gaspart. Allí, surgieron diferencias, como quién abonaría los pasajes de los viajeros de Buenos Aires (Tesone, Viñambre, Alterini y Rinaldi). Como los 14 mil dólares, más los 1.500 de diferencia por viajar en primera, ni Maradona (que había renunciado al 15% de la operación) ni su entorno iban a pagarlo, Gaspart propuso lo más lógico: "Que cada uno pagara su parte. Nosotros fuimos tres veces a Buenos Aires y nos pagamos de nuestro bolsillo. Haga lo mismo usted", le contestó a Tesone.
FOTO DE PORTADA: El Gráfico




































